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viernes, 19 de junio de 2026

Orgullo y prejuicio - Jane Austen

Título: Orgullo y prejuicio
Autor: Jane Austen
Género: Novela clásica
Traducción: Ana María Rodríguez
Editorial: Penguin clásicos
N de Páginas: 440
I.S.B.N.9788491051329
Año: 1813 / 2017

A lo largo de una trama que discurre con la precisión de un mecanismo de relojería, Jane Austen perfila una galería de personajes que conforman un perfecto y sutil retrato de la época: las peripecias de una dama empeñada en casar a sus hijas con el mejor partido de la región, los vaivenes sentimentales de las hermanas, el oportunismo de un clérigo adulador… El trazado de los caracteres y el análisis de las relaciones humanas sometidas a un rígido código de costumbres, elementos esenciales de la narrativa de la autora, alcanzan en Orgullo y prejuicio cotas de maestría insuperable. «Pero mi locura no ha sido el amor sino la vanidad.»

Orgullo y prejuicio es una novela que conocí gracias a la autora Stephenie Meyer quien la cita en su libro Crepúsculo y luego también a la adaptación cinematográfica de 2005, una película que adoro y que prácticamente me sé de memoria. Sin embargo, leer la obra original fue una experiencia diferente. Aunque me hizo sentir muchas de las mismas emociones que la película, el libro me aportó una perspectiva más madura y realista de la historia y de sus personajes.

Antes de empezar imaginaba que me encontraría con una novela más difícil, pero ocurrió exactamente lo contrario. Más allá de algunas frases puntuales cuya traducción a cargo de Ana María Rodríguez me resultó algo enrevesada, la narración de Jane Austen me atrapó desde las primeras páginas y me llevó a avanzar con una facilidad que no esperaba.

"Pero mi locura no ha sido el amor sino la vanidad. Complacida con la preferencia del uno y ofendida por el desprecio del otro, me he dado, desde el principio de nuestra relación, a la presunción y a la ignorancia, huyendo de la razón cuando se trataba de cualquiera de los dos. Hasta este momento no he logrado conocerme a mí misma."

Entre todos los personajes, Elizabeth Bennet se convirtió sin ninguna duda en mi personaje favorito.
Admiro su inteligencia, su independencia de criterio y, sobre todo, que siempre tiene los pies sobre la tierra. No se deja deslumbrar por la riqueza, el rango social ni las apariencias. Defiende a quienes ama, reconoce sus errores cuando descubre que se ha equivocado y posee una fortaleza admirable para mantenerse fiel a sus convicciones.

Las escenas que más me impactaron fueron, sin duda, el rechazo de Elizabeth a Darcy y todo lo que vino después. La tensión de ese encuentro, la carta de Darcy y las reflexiones posteriores de Elizabeth cambiaron por completo mi visión de la historia. También me puso muy tenso el enfrentamiento con Lady Catherine, porque muestra con claridad la dignidad y la firmeza de Elizabeth frente a alguien acostumbrado a imponer su voluntad.

"Cuanto más conozco el mundo, más me irrita, y todos los días confirmo mi creencia en la inconstancia del carácter humano y en la poca que me inspiran las apariencias de mérito o talento."

La novela también me permitió apreciar mejor a Darcy. Más allá del romance, terminé comprendiendo por qué se enamora de Elizabeth. En ella ve algo distinto: una mujer con criterio propio, integridad y una personalidad que no se doblega ante las expectativas de los demás. Su evolución a lo largo de la historia fue uno de los aspectos que más disfruté.

Una diferencia notoria del libro a la película es la gravedad que adquiere todo lo relacionado con Lydia y Wickham. La novela desarrolla mucho más las consecuencias de ese escándalo y logra transmitir la vergüenza, la preocupación y la angustia que siente Elizabeth. Fue una de las partes que más me hizo apreciar la capacidad de Austen para construir situaciones cargadas de tensión emocional.

"-Aunque para Lydia el suceso ha de ser, por fuerza, desdichado, nosotras podemos sacar de él la lección más provechosa: que la pérdida de la virtud en la mujer es irreparable; que un solo paso en falso supone la ruina final; que su corazón no es menos quebradizo que admirable su belleza, y nunca puede resultar demasiado cuidadosa contra las indignidades del otro sexo."


Otro de los grandes placeres de la lectura fue el humor. Mr. Bennet, me resultó un personaje entrañable por su ironía constante y por la complicidad que mantiene con Elizabeth. Todavía recuerdo con una sonrisa la carta que envía a Mr. Collins casi llegando al final del libro. Del mismo modo, terminé viendo a Mrs. Bennet con más simpatía de la que esperaba. Aunque muchas veces resulta cómica y exagerada, también entendí que detrás de sus obsesiones sólo hay una madre preocupada por el futuro de sus hijas.

En resumen: Orgullo y prejuicio fue una lectura que disfruté sobremanera: una novela inteligente, divertida, emocionante y llena de la aguda ironía que caracteriza la escritura de Jane Austen, además de personajes inolvidables. Y sobre todo, una obra que me confirmó algo que ya sospechaba desde las primeras páginas: Elizabeth Bennet es para mí, su gran heroína.

Mi calificación para este libro es sin duda: 5/5

jueves, 4 de junio de 2026

Budín del cielo - María Luque

Título: Budín del cielo
Autor: María Luque
Género: Narrativa contemporánea
Editorial: Sigilo
N de Páginas: 168
I.S.B.N.: 9786319065848
Año: 2025 

Rosa es una señora feliz. Jubilada de una de las pasiones de su vida –enseñar matemática a «sus pichoncitos» en el colegio–, vive sola en un departamento lleno de luz que da a la calle, visita con regularidad a su médico de cabecera y se preocupa por su vecina Norma, que tiene unos años menos que ella pero peor salud y bastantes más angustias. Aunque nunca se casó, tuvo varios novios, a quienes le gusta recordar con lujo de detalles. Quizás el gran amor de su vida haya sido, y todavía sea, Sandro: adorablemente vanidosa, a veces se emociona fantaseando con que el cantante también se enamora de ella. Tiene buena mano para la cocina, la pone contenta recibir noticias de sus alumnos y, sobre todo, disfruta de un don que no oculta a nadie: puede hablar con las flores y los pájaros.

Existen libros que nos atrapan por una trama llena de giros y otros que nos conquistan por la compañía que nos brindan. Budín del cielo pertenece sin dudas a este último grupo.

La protagonista es Rosa, una maestra jubilada de geometría que vive en un edificio y nos abre las puertas de su mundo cotidiano. La novela no se construye alrededor de un gran conflicto ni de una historia con un inicio y un final claramente definidos. Más bien está formada por pequeños momentos de su presente, recuerdos de su pasado y observaciones sobre todo de aquello que la rodea. Qué placer fue poder acompañarla.

"Ser joven era agotador. Todo el tiempo quería ser vista, quería que me mirara un hombre, que encontrara algo único en mí. Qué trabajo era gustar. En cambio ahora uso el tapado porque me abriga, no para seducir."

Rosa es una mujer entrañable. Tiene la picardía de una persona adulta y la inocencia de quien todavía es capaz de maravillarse con las cosas simples. Observa a los pájaros y encuentra en ellos reflejos de las conductas humanas.
Conversa con flores, árboles y aves con una naturalidad que evoca al realismo mágico, pero desde un lugar íntimo y cotidiano. Su imaginación transforma lo ordinario en algo extraordinario.

A medida que avanzaba la lectura, sentía que no estaba leyendo una novela sino escuchando a una abuela contar historias, recuerdos, anécdotas y pensamientos. Rosa habla de sus visitas al médico, de sus vecinos, de sus antiguos alumnos, de las cosas que ya no puede hacer y de las que todavía la llenan de alegría. Y en cada una de esas escenas hay una enorme sensibilidad.


"Norma, esto es un poema:

Las palomas que dormían 

en tu ventana te extrañan,

te dejaron una carta

escondida en un cajón."


Uno de los aspectos que más disfruté fue cómo la novela transmite conocimientos sobre pájaros, flores, plantas y geometría. Sin embargo, el verdadero aprendizaje va mucho más allá de esos temas. A través de la mirada de Rosa, el libro nos invita a prestar atención al mundo, a respetar la naturaleza y a valorar aquello que muchas veces pasamos por alto.

También me encantó que algunos capítulos concluyan con pequeños poemas que refuerzan el tono cálido y poético de la obra. Son detalles que terminan de darle una identidad muy especial.

Como rosarino, hubo además un elemento que me hizo sentir especialmente cerca de la novela: el lenguaje. La autora utiliza expresiones, modismos y refranes que me resultaron completamente familiares. Sentí que entendía no solo lo que Rosa decía, sino también todas las intenciones y matices detrás de sus palabras. Esa cercanía hizo que la lectura se sintiera todavía más acogedora.

"¿Para qué quiero flores si no puedo mirarlas?, protestó. Para tenerlas cerca, para hablarles, para escucharlas, para que te hagan compañía, le respondí."

Budín del cielo fue una lectura que me sacó muchas sonrisas y hasta algunas lágrimas. Es una novela tierna, luminosa y profundamente humana. Una historia encantadora que demuestra que la imaginación puede seguir floreciendo a cualquier edad y que la belleza suele encontrarse en las cosas más pequeñas.

Al cerrar el libro, entendí perfectamente una idea que la autora expresó alguna vez: en un futuro, uno querría parecerse un poco a Rosa. Tener su capacidad para observar, imaginar y elegir aquello que alimenta el alma y el corazón. Sin duda es una novela preciosa y entrañable que voy a recordar con muchísimo cariño.

Mi calificación para este libro es: 5/5