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sábado, 19 de septiembre de 2026

Reseña: La abadía de Northanger - Jane Austen

Título: La abadía de Northanger
Autor: Jane Austen
Traducción: Isabel Oyarzábal
Género: Novela clásica
Editorial: Penguin
N de Páginas: 290
I.S.B.N.: 9789588925851
Año: 2017

Publicada por primera vez en 1818, La abadía de Northanger narra la historia de Catherine Morland, una joven muy aficionada a las novelas góticas. Por ello, cuando los Tilney la invitan a pasar una temporada en su casa de campo, se pone a investigar tortuosos e imaginarios secretos de familia. Pero al comprender que la vida no es una novela, la inocente Catherine pondrá los pies en la tierra y encauzará su futuro según dictan las normas morales y sociales de la época.

Catherine Morland es una joven protagonista muy particular. Es inocente, curiosa y tiene una imaginación enorme, alimentada por su pasión por las novelas góticas. Tanto, que termina viendo misterios donde no los hay y convirtiendo la abadía de Northanger en el escenario de una de esas historias que tanto disfruta leer. Me encantó verla pasar de disfrutar de la lectura a imaginarse viviendo su propia novela. Austen se aprovecha de eso para hacer una defensa muy divertida de la literatura frente a quienes la consideraban una lectura menor.

«Novela, sí. ¿Por qué no decirlo? No pienso ser como esos escritores que censuran un hecho al que ellos mismos contribuyen con sus obras, uniéndose a sus enemigos para vituperar este género de literatura, cubriendo de escarnio a las heroínas que su propia imaginación fabrica y calificando de sosas e insípidas las páginas que sus protagonistas hojean, según ellos, con disgusto.»

Henry Tilney fue uno de mis personajes favoritos. Me encantó su forma de hablar, su humor y esa manera tan tierna y particular de relacionarse con Catherine. Los Tilney en general me cayeron muy bien. Los Thorpe, en cambio, me generaron bastante rechazo desde el principio: Isabella me pareció falsa e hipócrita y John, directamente insoportable. Creo que la autora consigue que uno vaya descubriendo a los personajes a través de esas pequeñas contradicciones entre lo
que dicen y lo que realmente hacen.

«Pues considero que aquella persona, caballero o señora, que no sabe apreciar el valor de una buena novela es completamente necia. He leído todas las obras de Mrs. Radcliffe, y muchas de ellas me han proporcionado verdadero placer. Cuando empecé Los misterios de Udolfo no pude dejar el libro hasta terminarlo. Recuerdo que lo leí en dos días, y con los pelos de punta todo el tiempo.»

Lo que más me gustó fue cómo Austen construye el suspenso solo para deshacerlo con una sonrisa, recordándonos que la vida real rara vez necesita de fantasmas para ser inquietante. A veces, el verdadero misterio no está en los pasillos oscuros de una abadía, sino en la codicia disfrazada de cortesía. A finales del siglo XVIII, la sociedad imponía el matrimonio como la única vía de supervivencia y estatus para las mujeres; un mandato que la autora retrata con una ironía implacable para desarmar la hipocresía, el dinero y las apariencias de su época. Como siempre, logra decir bastante sin necesidad de ponerse solemne: lo hace con sarcasmo y mucho sentido del humor.

«Catherine se avergonzó sin razón de su ignorancia, pues no hay nada como ésta para que las personas se atraigan mutuamente. El estar bien informado nos impide alimentar la vanidad ajena, lo cual el buen sentido aconseja evitar. La mujer, sobre todo si tiene la desgracia de poseer algunos conocimientos, hará bien en ocultarlos siempre que le sea posible.»

El final llega como una promesa cumplida, con ese aire de comedia romántica que Austen sabe entregar sin perder su filo. Por eso, incluso ahí, entre lazos y felicidad aparente, deja flotando una pregunta incómoda sobre cuánto de ese "final feliz" responde al amor... y cuánto a la conveniencia.

En definitiva, esta obra demuestra que la literatura también es un juego entre el autor y el lector. Es una novela breve, entretenida y profundamente irónica, que confirma una vez más que Jane Austen sabía mirar el mundo con una sonrisa afilada y que perderse en un buen libro es, a veces, la mejor manera de aprender a mirar la realidad que nos rodea.

Mi calificación para este libro es: 5/5

Luego de terminar el libro, me encontré con la joyita de adaptación del año 2007 protagonizada por Felicity Jones como Catherine Morland y JJ Feild como Henry Tilney, narrada por la adorable Geraldine James y dirigida por Jon Jones. Debo reconocer que me encantó, primero porque es muy fiel a la obra de Austen y segundo porque los actores lo hicieron muy bien, es por eso que quedé satisfecho y fue como el broche de oro para acabar otra adorable obra de esta autora que sin dudas es una de mis favoritas.

Se puede ver gratis por Youtube en excelente calidad y con subtítulos en el siguiente link: Northanger Abbey film

viernes, 19 de junio de 2026

Orgullo y prejuicio - Jane Austen

Título: Orgullo y prejuicio
Autor: Jane Austen
Género: Novela clásica
Traducción: Ana María Rodríguez
Editorial: Penguin clásicos
N de Páginas: 440
I.S.B.N.9788491051329
Año: 1813 / 2017

A lo largo de una trama que discurre con la precisión de un mecanismo de relojería, Jane Austen perfila una galería de personajes que conforman un perfecto y sutil retrato de la época: las peripecias de una dama empeñada en casar a sus hijas con el mejor partido de la región, los vaivenes sentimentales de las hermanas, el oportunismo de un clérigo adulador… El trazado de los caracteres y el análisis de las relaciones humanas sometidas a un rígido código de costumbres, elementos esenciales de la narrativa de la autora, alcanzan en Orgullo y prejuicio cotas de maestría insuperable. «Pero mi locura no ha sido el amor sino la vanidad.»

Orgullo y prejuicio es una novela que conocí gracias a la autora Stephenie Meyer quien la cita en su libro Crepúsculo y luego también a la adaptación cinematográfica de 2005, una película que adoro y que prácticamente me sé de memoria. Sin embargo, leer la obra original fue una experiencia diferente. Aunque me hizo sentir muchas de las mismas emociones que la película, el libro me aportó una perspectiva más madura y realista de la historia y de sus personajes.

Antes de empezar imaginaba que me encontraría con una novela más difícil, pero ocurrió exactamente lo contrario. Más allá de algunas frases puntuales cuya traducción a cargo de Ana María Rodríguez me resultó algo enrevesada, la narración de Jane Austen me atrapó desde las primeras páginas y me llevó a avanzar con una facilidad que no esperaba.

"Pero mi locura no ha sido el amor sino la vanidad. Complacida con la preferencia del uno y ofendida por el desprecio del otro, me he dado, desde el principio de nuestra relación, a la presunción y a la ignorancia, huyendo de la razón cuando se trataba de cualquiera de los dos. Hasta este momento no he logrado conocerme a mí misma."

Entre todos los personajes, Elizabeth Bennet se convirtió sin ninguna duda en mi personaje favorito.
Admiro su inteligencia, su independencia de criterio y, sobre todo, que siempre tiene los pies sobre la tierra. No se deja deslumbrar por la riqueza, el rango social ni las apariencias. Defiende a quienes ama, reconoce sus errores cuando descubre que se ha equivocado y posee una fortaleza admirable para mantenerse fiel a sus convicciones.

Las escenas que más me impactaron fueron, sin duda, el rechazo de Elizabeth a Darcy y todo lo que vino después. La tensión de ese encuentro, la carta de Darcy y las reflexiones posteriores de Elizabeth cambiaron por completo mi visión de la historia. También me puso muy tenso el enfrentamiento con Lady Catherine, porque muestra con claridad la dignidad y la firmeza de Elizabeth frente a alguien acostumbrado a imponer su voluntad.

"Cuanto más conozco el mundo, más me irrita, y todos los días confirmo mi creencia en la inconstancia del carácter humano y en la poca que me inspiran las apariencias de mérito o talento."

La novela también me permitió apreciar mejor a Darcy. Más allá del romance, terminé comprendiendo por qué se enamora de Elizabeth. En ella ve algo distinto: una mujer con criterio propio, integridad y una personalidad que no se doblega ante las expectativas de los demás. Su evolución a lo largo de la historia fue uno de los aspectos que más disfruté.

Una diferencia notoria del libro a la película es la gravedad que adquiere todo lo relacionado con Lydia y Wickham. La novela desarrolla mucho más las consecuencias de ese escándalo y logra transmitir la vergüenza, la preocupación y la angustia que siente Elizabeth. Fue una de las partes que más me hizo apreciar la capacidad de Austen para construir situaciones cargadas de tensión emocional.

"-Aunque para Lydia el suceso ha de ser, por fuerza, desdichado, nosotras podemos sacar de él la lección más provechosa: que la pérdida de la virtud en la mujer es irreparable; que un solo paso en falso supone la ruina final; que su corazón no es menos quebradizo que admirable su belleza, y nunca puede resultar demasiado cuidadosa contra las indignidades del otro sexo."


Otro de los grandes placeres de la lectura fue el humor. Mr. Bennet, me resultó un personaje entrañable por su ironía constante y por la complicidad que mantiene con Elizabeth. Todavía recuerdo con una sonrisa la carta que envía a Mr. Collins casi llegando al final del libro. Del mismo modo, terminé viendo a Mrs. Bennet con más simpatía de la que esperaba. Aunque muchas veces resulta cómica y exagerada, también entendí que detrás de sus obsesiones sólo hay una madre preocupada por el futuro de sus hijas.

En resumen: Orgullo y prejuicio fue una lectura que disfruté sobremanera: una novela inteligente, divertida, emocionante y llena de la aguda ironía que caracteriza la escritura de Jane Austen, además de personajes inolvidables. Y sobre todo, una obra que me confirmó algo que ya sospechaba desde las primeras páginas: Elizabeth Bennet es para mí, su gran heroína.

Mi calificación para este libro es sin duda: 5/5