Autor: Petra Hartlieb
Género: Ficción histórica
N de Páginas: 152
I.S.B.N.: 9788417151232
Año: 2017
Un librero, una lectora, un escritor... y una mágica ciudad bajo la nieve.Una deliciosa e inolvidable historia para todos los que amamos los libros por la autora de Mi maravillosa librería.Viena, primeros años del siglo XX. Marie trabaja como niñera para la respetable familia del doctor Arthur Schnitzler, el famoso autor de La señorita Else. Cuando el señor de la casa la envía a recoger un pedido en su librería habitual, Marie vuelve con las manos vacías y empapada por la nieve: los libros no han llegado aún pero Oskar, el librero, se los acercará en persona en cuanto los reciba. Esa misma tarde toca el timbre de la mansión de la Sternwartestrasse con el paquete bajo el brazo, y lleva además una sorpresa para Marie: un volumen de Rilke que, junto con unos hermosos versos, guarda entre sus páginas una breve nota para la joven. A Oskar le gustaría verla una vez más...
Hay libros que llegan en el momento indicado y se convierten en algo especial, y para mí Invierno en Viena fue exactamente eso. Leer esta obra en plena temporada invernal hizo que la experiencia fuera todavía más significativa, porque Petra Hartlieb consigue transportarnos a una Viena cubierta por el frío con una capacidad descriptiva realmente exquisita. Sus calles, sus parques y, especialmente, el elegante barrio Cottage cobran vida entre sus páginas y nos hace sentir que caminamos junto a los protagonistas.
Uno de los aspectos que más disfruté fue la construcción de los personajes. Marie y Oskar protagonizan un romance sutil, delicado y bien desarrollado, que acompaña los acontecimientos sin eclipsarlos. Pero la historia también se destaca gracias a otros vínculos igual de entrañables: la relación de la joven niñera con los pequeños Heini y Lili, y la complicidad que nace con la adorable cocinera del hogar Anna, aportan una enorme calidez a una narración que nunca pierde de vista la importancia de los afectos cotidianos
—¿Conoce usted el lugar? -preguntó Oskar, confiando en que su voz no sonara excesivamente desvalida.
-Si, claro. He venido muchas veces con los niños. ¿Damos una vuelta?
—De acuerdo, pero tiene que estar atenta a que no nos extraviemos.
Marie se detuvo y le sonrió:
—¿Yo? ¿Que yo tengo que estar atenta a usted?
—No, naturalmente yo puedo protegerla de las tormentas y de los animales salvajes, pero usted tiene que estar atenta al camino.
Otro gran acierto de la autora es la incorporación de figuras históricas. Saber que algunas de las personas que aparecen, como el doctor Arthur Schnitzler, el famoso autor de La señorita Else, incluso su esposa e hijos, existieron en la realidad aumentó mi interés y aportó una sensación de autenticidad muy valiosa.
"No necesitas entender la vida para que se te convierta en dicha.Deja que cada día te suceda como al niño que colgarse dejaun montón de pétalos por la brisa.No los recoge no se los guarda, no en eso el niño se afana.Quedo los separa de los cabellos donde tan gustosos estaban presosy extiende hacia sus cortos años a recibir nuevas flores las manos."
Mi calificación para este libro es: 4/5
























