Autor: Stephenie Meyer
Género: Ciencia ficción romántica
Editorial: Suma de letras
N de Páginas: 760
I.S.B.N.: 9788483650448
Año: 2009
Melanie Stryder se niega a desaparecer. La tierra ha sido invadida por criaturas que han tomado el control de las mentes de los humanos en los que se hospedan, dejando los cuerpos intactos, y la mayor parte de la humanidad ha sucumbido. Wanderer, el «alma» invasora que habita el cuerpo de Melanie, se enfrenta al reto de vivir dentro de un humano: las emociones abrumadoras, los recuerdos demasiado intensos, pero hay una sola dificultad que Wanderer no consigue vencer: la anterior propietaria de su cuerpo lucha por retener la posesión de su mente. Melanie inunda la mente de Wanderer con visiones del hombre que ama, Jared, un humano que vive oculto, hasta el punto de que, incapaz de controlar los deseos de su cuerpo, anhela a un hombre al que jamás ha visto. Una serie de circunstancias externas las convierte en aliadas muy a su pesar y parten en busca del hombre que ambas aman a la vez. The Host nos muestra el primer triángulo amoroso que implica a sólo dos cuerpos, en una inolvidable y fascinante novela que atraerá a un gran número de lectores de una de las más cautivadores escritoras de nuestro tiempo.
La novela nos sitúa en un futuro donde la Tierra fue invadida por unas criaturas alienígenas llamadas “almas”, seres pacíficos que toman posesión de cuerpos humanos. Wanderer, una de estas almas, es insertada en el cuerpo de Melanie Stryder, pero algo sale mal: la conciencia de Melanie sigue viva dentro de ella. A partir de ahí comienza una convivencia tan conflictiva como emocional, donde ambas deberán aprender a coexistir mientras el mundo que conocen se desmorona.
Lo que más me sorprendió del libro es que, aunque parte de una premisa de ciencia ficción, su corazón está puesto completamente en lo humano. En los vínculos. En el amor. En la empatía. En el sentido de pertenencia. Stephenie Meyer construye personajes llenos de sensibilidad y logra que el lector conecte profundamente con ellos.
¿Por qué había venido?
«Porque tú también perteneces a este lugar, por muy extraño que te parezca —susurró Melanie. Ella era muy consciente de la calidez de las manos de lan y Jamie, que envolvían las mías y se entrelazaban con ellas—. ¿Dónde has tenido tú algo así en ningún otro sitio?».
«Es verdad —confesé, sintiéndome un poco más de-primida—. Pero eso no conlleva que yo pertenezca a este lu-gar. No de la manera que tú perteneces a él».
«Las dos vamos en el mismo paquete, Wanda».
Y, por supuesto, el romance ocupa un lugar muy importante dentro de la novela. Pero lo interesante es que Stephenie Meyer lo construye desde un lugar mucho más complejo y emocional de lo que parece a simple vista. No se trata solamente de un romance convencional, sino de vínculos atravesados por la identidad, la memoria, el cuerpo y los sentimientos compartidos. Eso hace que cada relación tenga una intensidad muy particular y que el romance se sienta profundamente humano, tierno y hasta doloroso por momentos. Fue uno de los aspectos que más disfruté del libro.
—Ocho vidas completas —susurré contra su mandíbula con la voz rota—. Ocho vidas y nunca encontré a nadie por quien quedarme en un planeta, nadie a quien seguir cuando ellos se hubiesen ido. Nunca encontré un compañero. ¿Por qué ahora? ¿Por qué tú? Tú no eres de mi especie, ¿cómo vas a ser mi compañero?
—El universo es extraño -murmuró.
—No es justo
Además, la novela tiene algo muy especial: logra atraparte desde distintos lugares al mismo tiempo. La trama engancha, los personajes se sienten vivos y la dinámica interna entre Melanie y Wanderer es fascinante. Esa convivencia dentro de una misma mente podría haber sido simplemente un recurso interesante, pero Meyer la convierte en el verdadero núcleo emocional de la obra.
Otra cosa que me encantó fue cómo la tensión nunca desaparece. Incluso en los momentos más tranquilos, siempre hay algo emocional latiendo debajo de la superficie. Y cuando el libro finalmente llega a su epílogo… terminé completamente en shock. En el mejor sentido posible.
Sobre la película, creo que funciona como una adaptación correcta, pero el libro está en un nivel muy superior. Lo mejor de The Host ocurre dentro de los pensamientos, emociones y contradicciones de los personajes, algo muy difícil de trasladar a la pantalla. La novela tiene una profundidad emocional que la película apenas logra insinuar.
Todavía no puedo entender cómo Stephenie Meyer nunca continuó esta increíble obra. El mundo, los personajes y los vínculos tenían muchísimo más para dar. Pocas veces terminé un libro con tantas ganas de seguir acompañando a sus protagonistas. Y es por eso que The Host fue, para mí, una lectura absorbente, emotiva y profundamente humana. Un libro que demuestra que la ciencia ficción también puede hablar, ante todo, del corazón.
Mi calificación para este libro es: 5/5





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