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sábado, 24 de enero de 2026

Fulgor - Tracy Wolff (Sin spoilers)

Título: Fulgor (Crave Saga #4)
Autor: Tracy Wolff
Género: Romantasy
Editorial: Planeta
N de Páginas: 960
I.S.B.N.: 978-84-08-25639-7
Año: 2022

Nadie sobrevivió ileso a la última batalla. Flint está enfadado con el mundo, Jaxon se está convirtiendo en algo que no reconozco, y Hudson ha levantado un muro que no estoy segura de poder romper. Ahora se acerca una guerra y no estamos listos. Necesitaríamos un ejército para tener alguna esperanza de ganar. Pero antes de eso necesito encontrar respuestas a las incógnitas sobre mis antepasados. Respuestas que podrían revelar quién es el verdadero monstruo entre nosotros…  en un mundo lleno de vampiros sedientos de sangre, gárgolas inmortales y una antigua batalla entre dos dioses. No hay garantía de que nadie se quede en pie cuando el polvo se asiente, pero si queremos salvar este mundo, no tengo otra opción. Tendré que abrazar cada parte de mí... incluso las partes que más temo.

Ante todo quiero aclarar que en esta reseña no habrá spoilers. Asi que para quienes no leyeron los libros, tranquilos.. pueden seguir adelante sin miedo alguno.

Crave es una saga que tenia en pausa desde el 2024 y que retomé este año con el fin de leer los libros pendientes de mis estanterías, por lo tanto el motivo de esta entrada es poder contarles cómo me hizo sentir este, que es el 4to libro de la serie. 

En la primer entrega: Anhelo, Grace es básicamente una adolescente rota que acaba de perder a sus padres y llega desde San Diego hacia Alaska, al instituto Katmere sin entender nada. Rodeada de criaturas que claramente esconden algo. El vínculo con Jaxon (el otro prota) arranca desde el misterio, el deseo y esa vibra de “te quiero pero te oculto medio universo”. Lo empecé a principios del 2023 y lo cierto que el romance intenso y el descubrimiento del mundo sobrenatural es lo que mas me impactó… me enganchó también desde el drama y funcionó de maravilla porque ya no pude dejar de pensar en la historia y sentirme como cuando comencé allá por el 2008 con la saga Twilight.

En el segundo libro: Furia, todo se vuelve más grande y más cruel. El mundo deja de ser solo vampiros lindos con secretos y empieza a mostrar colmillos de verdad. Aparecen nuevas especies, nuevas amenazas y, sobre todo, se rompe la idea de que el amor alcanza para resolverlo todo. Grace empieza a perder cosas, a sufrir de verdad, y Jaxon deja de ser solo el interés romántico para convertirse en alguien atravesado por sus propios demonios. Ya a esta altura la autora te da la pista de que no va a ser un camino fácil.

El tercer libro: Ansia, es un gran quiebre emocional. Grace por fin acepta lo que es y lo que implica serlo, aunque eso signifique perder partes de sí misma. Las relaciones se tensan al límite, las traiciones duelen más porque vienen de gente cercana y el costo de cada decisión es altísimo. Este libro me hizo sentir que la saga dejó de ser solo “romance paranormal” para convertirse en una historia sobre identidad, sacrificio y lealtades que se rompen.

Y entonces llega Fulgor… y todo explota.
Acá Grace ya no es la chica confundida del principio: es poderosa, peligrosa y está cargando con un peso emocional enorme. La lucha interna es constante, porque el poder no viene gratis y cada elección tiene consecuencias reales. El conflicto ya no es solo externo; es interno, emocional y moral. Amar también implica lastimar, soltar o incluso destruir.

Los vínculos en Fulgor se sienten más crudos. No hay idealización. hay dolor, enojo, pérdidas y momentos donde nadie sale ileso. Jaxon, Hudson y el resto del elenco dejan de ser “arquetipos” y se vuelven personajes atravesados por contradicciones. Y eso fue lo que más me gustó: nadie es completamente bueno ni completamente malo, todos están haciendo lo que pueden con lo que tienen.

Fulgor se lee con el corazón en la garganta (igual a los demás libros). Tiene mucha acción, pero sobre todo tiene un gran peso emocional. Se nota que todo lo anterior fue una preparación para este punto de la historia, donde ya no hay vuelta atrás. Terminas el libro igual de cansado que los protagonistas, movilizado pero con esa sensación de necesitar seguir leyendo pase lo que pase.

En resumen: Fulgor consolidó mi amor por la saga. No pretende ser perfecta. Y si, está llena de clichés pero que realmente funcionan. Es intensa, adictiva y profundamente emocional. Me hizo encariñarme todavía más con los personajes y quedarme con una ansiedad tremenda por leer los dos libros que faltan. Debo reconocer que esta saga me devolvió ese placer adolescente de sufrir por personajes ficticios… y la verdad jaja, no me arrepiento absolutamente de nada!

Mi calificación para este libro es: 4,5/5

jueves, 8 de enero de 2026

Paula - Isabel Allende

Título: Paula 
Autor: Isabel Allende
Género: Novela autobiográfica 
Editorial: Sudamericana
N de Páginas: 447
I.S.B.N.: 978-950-07-6079-9
Año: 1994/2018
Cuando la gran autora chilena se encontraba en España con ocasión de la presentación de El plan infinito, su hija entró en estado de coma.
Junto al lecho de Paula, mientras seguía con angustia la evolución de su enfermedad, Isabel Allende comenzó a redactar en un cuaderno una historia de su familia y de sí misma con el propósito de regalársela a su hija una vez que superara el dramático trance. Sin embargo, éste se prolongó durante meses y los apuntes de la autora acabaron convirtiéndose en este libro apasionante y revelador.
Isabel Allende ejerce aquí su prodigioso talento narrativo para recuperar y asumir sus propias vivencias como mujer y como escritora, así como las de su familia y las de la historia reciente de su país. Autorretrato de insólita emotividad al tiempo que exquisita recreación de la sensibilidad de las mujeres de nuestra época,
Paula perdura en el ánimo del lector con la intensidad de una experiencia indeleble.

Desde la primera página se siente que Isabel Allende no está escribiendo una novela, sino aferrándose a la palabra como quien se aferra a la vida. El libro nace del dolor más desgarrador, la enfermedad y posterior pérdida de su hija. Pero lo que lo sostiene no es la tragedia, sino el amor inmenso que lo atraviesa todo.

“En las largas horas de silencio se me atropellan los recuerdos, todo me ha sucedido en el mismo instante, como si mi vida entera fuera una sola imagen ininteligible.”

Isabel le habla a Paula como si ella aún pudiera escucharla. Le cuenta su historia familiar, sus recuerdos de infancia, los exilios, los afectos, los rupturas, las mujeres que la precedieron. Escribir se vuelve un acto desesperado y al mismo tiempo  profundamente lúcido. Una forma de mantener viva la memoria, de resistir al silencio impuesto por la enfermedad y de alguna manera soportar semejante prueba. En ese gesto tan íntimo, se nos invita a presenciar algo sagrado, casi como un ritual.

“Los varones controlan el poder político y económico, la cultura y las costumbres, proclaman las leyes y las aplican a su antojo y cuando las presiones sociales y el aparato legal no bastan para someter a las mujeres más alzadas, interviene la religión con su innegable sello patriarcal. Lo imperdonable es que son las madres quienes se encargan de perpetuar y reforzar el sistema, criando hijos arrogantes e hijas serviciales; si se pusieran de acuerdo para hacerlo de otro modo podrían terminar con el machismo en una generación”

El libro va y viene con naturalidad entre el pasado y el presente, entre la vida cotidiana del hospital y los grandes acontecimientos políticos de la familia Allende y también sucesos personales que marcaron a la autora. No hay artificio ni intento de embellecer el dolor. Hay una honestidad muy cruda que no busca conmover, pero lo logra inevitablemente. Paula no cae en el melodrama, duele porque es real y porque está escrito desde un lugar donde no hay respuestas ni consuelo posible.

“Me sobra tiempo. Me sobra el futuro completo. Quiero dártelo, hija, porque has perdido el tuyo.”

Uno de los aspectos más potentes del libro es cómo la maternidad aparece despojada de idealizaciones. Allende muestra el vínculo madre-hija en toda su complejidad, con amor, culpa, miedo y una entrega absoluta. Al mismo tiempo, la escritura funciona como un puente hacia Paula, hacia el pasado y hacia el lector. 

“¡Qué larga y confusa es la vida, mamá! 

— Al menos tú puedes escribirla para tratar de entenderla.”

Lo que más me movilizó fue entender ese acto de resistencia. Allende escribe para no desaparecer, para no perder a su hija del todo, para dejar una huella que el silencio del hospital no pueda borrar. Y en ese gesto íntimo, casi sagrado, uno entra sin permiso, pero con respeto. Me sentí testigo de algo que no me pertenecía, y aun así me terminó atravesando por completo.

Este es un libro muy valiente, profundamente humano y necesario. Porque no se termina en la última página, queda resonando y obligándonos a pensar en el amor, la pérdida y la memoria. Paula no intenta explicar el dolor de una madre que pierde a su hija, pero lo acompaña con una ternura infinita. Y eso en sí mismo, es un admirable y valeroso acto de amor.

Mi calificación para este libro es: 5/5